8 septiembre, 2017

Sobre mí

Me llamo Marie. ¡Ya lo habréis adivinado, soy francesa! Llevo más de 10 años viviendo en Barcelona.

¡Soy acompañante alquimista! Acompaño a las mujeres a liberarse de la soledad y de la tristeza.

Si no te sientes comprendida, si te sientes sola, si sientes que te falta algo
y quieres salir de ahí y tener relaciones satisfactorias contigo misma y con los demás, te puedo acompañar; es algo que conozco muy bien por haberlo transitado, y lo hago a través del coaching en sesiones individuales o en grupo en talleres de crecimiento personal.

De pequeña era muy sensible y lo sigo siendo. 😉 ¿Sabéis de esas personas que llaman “altamente sensibles” o “ultra mega hiper sensibles”? ¡Pues esa persona soy yo!

Este es, en parte, mi gran don: y es que lo capto todo, percibo lo que siente la gente, sus sentimientos, sus  emociones, su estado emocional, puedo captar en ocasiones lo que piensan, si son sinceras o no, como cambia su tono de voz en función, los pequeños gestos de su rostro, lo capto todo, esto añadido a una gran intuición, siempre que la escucho. 😉

La otra cara de la moneda, es que de pequeña vivía las emociones de forma muy intensa, las mías y también las emociones y preocupaciones que percibía de los demás, de mi familia: era como una “esponja”.

Así que mi historia emocional hasta hace unos años ha sido como navegar en alta mar en medio de tormentas. ¡Vivida con mucha intensidad! Hoy transito aguas calmadas que se asemejan a un lago de paz.

No por casualidad ofrezco un taller de gestión emocional destinado a aprender a navegar en este mar de emociones que nos toca vivir a nosotros los seres humanos. ¡¡Y es que tenemos unas herramientas muy poderosas, pero nos hemos dejado el manual de instrucción en casa!! Ah claro, es que aquí venimos desnudos y el manual lo tenemos que escribir sobre la marcha. 😉

Esa sensibilidad, más una gran capacidad de observación, me han permitido desarrollar una gran empatía, cualidad que considero imprescindible para acompañar a las personas en su camino de crecimiento personal y evolución.

¿CÓMO HE LLEGADO HASTA AQUÍ?

Siempre he tenido mucha inclinación hacia la introspección y el autoconocimiento. Siempre me ha parecido exquisito descubrirme, conocerme, mejor dicho re-conocerme, porque en el fondo nunca descubrimos algo que no conozcamos de nosotros mismos, que no seamos ya, parece evidente y es fascinante. ¡Este viaje es fascinante!

Pero, sí, hay una edad clave en mi vida que marca un antes y un después. Ha sido a los 30 años, cuando empecé a indagar más en mí, por necesidad, porque me sentía sola, muy sola y había creado durante todos estos años una gran burbuja de tristeza. Estaba dispuesta a darlo todo por salir de ahí, por llenar ese vacío, por acabar con la soledad. Entonces, la vida me presentó el coaching a través de una maravillosa persona quien hacía prácticas en esa época. Y salté. Me tiré a la piscina. Di el gran salto. ¡No podía dejar pasar esta gran oportunidad!

Hoy, tengo unos añitos más, y puedo decir que lo he conseguido, me he encontrado, ya no me siento sola, me conozco, me siento conectada, alineada conmigo misma, estoy conmigo, por lo tanto estoy con el mundo, disfruto de momentos mágicos conmigo misma, a solas, en conexión, o en compañía, en conexión, según decida. La soledad, se ha transformado.

YA NO ES VACÍO DEL CUAL QUIERO ESCAPAR SINO QUE PLENITUD EN LA CUAL ELIJO ESTAR.

Mientras vivía mi proceso de coaching, un día sentí con mucho entusiasmo y mucha claridad que ya estaba lista, que quería dar el salto. ¿Otra vez? Sí, ya no quería estar sentada en la silla del cliente sino que en la silla de la profesional. Quería acompañar a las personas que también tienen ese anhelo de plenitud.

Así que empecé a formarme en Barcelona durante tres años. Un año formándome en coaching personal, otro año integrando y profundizando, un tercer año formándome esta vez como facilitadora de talleres y cursos de crecimiento personal en base a las últimas tendencias en nueva pedagogía, considerando al ser en su totalidad para un aprendizaje memorable (cómo tiene que ser ;-)).

Hoy, es una inmensa satisfacción para mí acompañar a las personas en su proceso hacia una vida más satisfactoria, plena y equilibrada. ¡Aprendemos y crecemos juntos! Cada uno aprendiendo lo suyo.

Las personas que he tenido el placer de acompañar me comentan sentirse liberadas, más ligeras, alegres, alineadas con ellas mismas, plenas. Han alcanzado sus objetivos y mucho más. Han recobrado los colores de la vida. Han conseguido manifestar sus deseos más profundos.

¿QUÉ ES LO QUE ME MOTIVA PARA HACER LO QUE HAGO?

Creo que un mundo mejor es posible. Creo en el potencial absoluto del ser humano. Y creo que cada ser se merece vivir en plenitud, alineado con su propósito.

Deseo que cada ser se encuentre y que juntos conformemos una sociedad equilibrada, coherente y sostenible basada en el Ser, del Ser para el Ser.

¡Gracias por ser parte!

Marie-Laure Lauvray